Cuando el ánimo baja, todo se tiñe de gris. Las relaciones se resienten, la imagen que tienes de ti misma se distorsiona, y hasta las cosas pequeñas del día a día se vuelven cuesta arriba. Si te identificas con esto, no estás sola.
Soy María del Sagrado Corazón de Jesús Cisneros, y acompaño a personas que atraviesan momentos de desánimo persistente y tensiones en sus relaciones. Me interesa lo que sientes, pero también lo que piensas, porque muchas veces son las ideas que damos por sentadas las que más nos limitan.
Mi estilo es paciente pero no pasivo. Escucho con atención, y cuando veo una creencia que te está frenando, la señalo. No para juzgarte, sino para que la examines y decidas si quieres seguir cargando con ella o no. Ese tipo de reflexión es el que genera cambios de verdad.
En nuestras sesiones podemos trabajar sobre:
Tristeza que se alarga sin explicación clara.
Relaciones que no funcionan como te gustaría.
La imagen que tienes de ti misma y tu confianza.
Propósito vital y sentido de dirección.
Me gusta que establezcamos metas juntas. Algo concreto hacia lo que avanzar, porque sin dirección es fácil dar vueltas en círculo. Y me gusta también celebrar los avances, aunque sean pequeños, porque cada uno cuenta.