Los problemas, cuando se miran de lejos, parecen enormes. Pero cuando alguien te ayuda a descomponerlos, a ver cada parte por separado, de repente ya no asustan tanto. Esa es la base de lo que hago.
Soy María, y me gusta simplificar lo complejo. Si estás pasando por un momento difícil, si cargas con experiencias del pasado que siguen doliendo o si notas que el ánimo lleva tiempo por debajo de lo normal, puedo ayudarte a encontrar claridad. No con frases bonitas, sino con un trabajo real de exploración y de acción.
Creo en las fortalezas de cada persona. Muchas veces, lo que necesitas no es que alguien te diga qué hacer, sino que te ayude a ver los recursos que ya tienes y que quizá has olvidado. En nuestras sesiones, trabajaremos para desenterrar esos recursos y para desarrollar otros nuevos.
Áreas en las que suelo acompañar:
Experiencias pasadas que condicionan el presente.
Bajo estado de ánimo y pérdida de esperanza.
Conflictos familiares y cambios importantes en la vida.
Autoestima, autoconocimiento y amor propio.
Cada sesión tiene un propósito. Me gusta que nos pongamos objetivos alcanzables y que vayamos midiendo cómo avanzamos. No es un proceso lineal, habrá días mejores y peores, pero la dirección importa más que la velocidad.
Si buscas a alguien que te escuche con empatía y que al mismo tiempo te empuje a crecer, eso es lo que encontrarás aquí.