La vida va rápido, y a veces dejamos de cuidar lo que más importa. El estrés se acumula en el cuerpo, la mente no para de dar vueltas y el espíritu se queda en un rincón, olvidado. Si sientes que has perdido el equilibrio entre estas tres partes de ti, entiendo perfectamente por dónde estás.
Soy Andrés Avila, y mi forma de acompañarte tiene en cuenta a la persona entera: cuerpo, mente y espíritu. No me centro solo en lo que piensas. También en lo que sientes en el cuerpo, en lo que necesita tu parte más profunda, y en cómo todo eso se conecta con tu forma de vivir el día a día.
Trabajo con preocupación constante, bajo estado de ánimo, frustración que no sabes gestionar y relaciones que se complican. También con la soledad y el aislamiento, esa sensación de estar rodeado de gente pero profundamente solo. Son temas que conozco bien y que me importan.
Para quienes lo buscan, estoy abierto a incorporar una perspectiva espiritual basada en el cristianismo. Si tu fe forma parte de tu vida, aquí no tienes que dejarla fuera. Y si no es tu caso, trabajamos igualmente con profundidad y respeto.
En nuestras sesiones establecemos metas claras. No me gusta el acompañamiento sin dirección. Quiero que notes cambios, que tengas herramientas para los días difíciles y que vayas recuperando la conexión contigo mismo y con lo que te importa.
El cambio empieza cuando decides que lo que tienes ahora no es suficiente. Si ya estás ahí, lo demás es ponernos a trabajar.