Dormir mal cambia todo. La paciencia se acorta, el ánimo baja, los problemas parecen más grandes de lo que son. Y cuando encima arrastras emociones sin resolver, como el rencor hacia alguien o la sensación de estar atrapado en una etapa que ya no te representa, el cansancio se multiplica.
Soy Francisco Palacios, y trabajo con dos áreas que se cruzan más de lo que la gente imagina: el descanso y el bienestar emocional. Cuando una persona no descansa bien, su capacidad para gestionar lo que le pasa se reduce. Y cuando lo emocional está revuelto, el sueño suele ser lo primero que se resiente.
Otro tema que me interesa especialmente es el perdón. No el perdón como obligación moral, sino como herramienta para dejar de cargar con lo que ya no te sirve. Eso incluye perdonar a otros, pero muchas veces también perdonarte a ti mismo.
Mi estilo es abierto y práctico. No vengo desde ninguna postura religiosa ni ideológica. Vengo desde la curiosidad y las ganas de que encuentres lo que necesitas para sentirte mejor. En las sesiones combino la conversación con ejercicios concretos que puedas aplicar en tu día a día.
Si sientes que la soledad pesa, que los cambios recientes te han dejado desubicado, o que necesitas a alguien con quien pensar en voz alta sin filtros, podemos probar. A veces basta con una perspectiva diferente para que las piezas empiecen a encajar.