Me fascina la complejidad de las personas. Lo que pensamos, lo que sentimos, lo que decimos y lo que callamos rara vez coinciden del todo. Y es precisamente en esos desajustes donde suele esconderse lo que más necesita atención.
Me centro en dos grandes áreas: las relaciones y la búsqueda de sentido. La primera incluye todo lo relacional: vínculos de pareja, amistades que se enfrían, conflictos que no se resuelven, la dificultad para abrirse con los demás. La segunda tiene que ver con esas preguntas de fondo: para qué hago lo que hago, qué me falta, por qué me siento vacío aunque aparentemente todo vaya bien.
En las sesiones me gusta escuchar con atención, pero también me gusta intervenir. No soy de los que solo asienten. Si veo una creencia que te limita, te lo señalaré. Si detecto un patrón que se repite, lo pondremos sobre la mesa. Siempre desde el respeto, pero con claridad.
El aislamiento es un tema que me importa especialmente. Hay muchas personas que se sienten solas incluso rodeadas de gente, y eso tiene un impacto enorme en cómo viven su día a día. Si estás lidiando con cambios importantes o sientes que te has desconectado de lo que antes te importaba, puedo ayudarte a reconectar.
Permíteme acompañarte en este proceso. No como alguien que tiene las respuestas, sino como alguien que sabe hacer buenas preguntas.