A veces parece que los días pasan sin dirección. Te levantas, cumples con lo que toca, pero por dentro hay una sensación de vacío que no sabes bien de dónde viene. Si te resulta familiar, quiero que sepas que no tiene por qué ser siempre así.
Soy María de la Gloria Lozano y me centro en lo concreto. Nada de rodeos ni de charlas eternas sin conclusión. En nuestras sesiones trabajaremos con objetivos claros: recuperar el sentido de propósito, bajar el nivel de autoexigencia que te está frenando en lugar de impulsarte, y encontrar formas realistas de desenvolverte en situaciones sociales que ahora mismo te resultan agotadoras.
Mi manera de funcionar es directa. Te voy a escuchar, sí, pero también te voy a proponer cosas que hacer, pensar y probar entre sesión y sesión. Creo en la disciplina como herramienta de crecimiento, no como castigo. Y creo que cuando alguien entiende por qué hace lo que hace, empieza a tener el poder de cambiarlo.
Si lo que buscas es alguien que te acompañe con estructura y sin edulcorar las cosas, probablemente encajemos bien.