La soledad puede ser muy ruidosa. Aunque parezca contradictorio, estar solo o sola con tus pensamientos a veces genera más ruido interior que cualquier conversación. Y cuando a eso se le suma un estado de ánimo bajo que no se va, los días se hacen largos y pesados.
Me llamo María del Sagrado Corazón de la Divina Gracia Esquivel. Me dedico a acompañar a personas que se sienten solas en lo que están viviendo, aunque estén rodeadas de gente. Esa desconexión, esa sensación de que nadie entiende realmente lo que te pasa, es más habitual de lo que imaginas.
No voy a pedirte que "salgas más" o que "pienses en cosas bonitas". Eso no ayuda y tú ya lo sabes. Lo que voy a hacer es ofrecerte un espacio donde tu experiencia sea válida tal como es. Donde puedas hablar de lo que sientes sin tener que justificarlo ni minimizarlo.
Poco a poco, y siempre a tu ritmo, iremos explorando qué necesitas para sentirte menos atrapada en ese lugar. No prometo soluciones mágicas. Prometo presencia real y un compromiso genuino con tu proceso.