Hay cosas que nos pasan y que dejamos guardadas en algún rincón, convencidos de que con el tiempo se irán solas. Pero no siempre funciona así. A veces eso que guardaste sigue ahí, influyendo en cómo reaccionas, en lo que evitas, en esa inquietud de fondo que no termina de desaparecer.
Me llamo María del Cielo Palacios. Trabajo con personas que cargan con experiencias pasadas difíciles y que sienten cómo esas experiencias siguen pesando en el presente. También con quienes viven con una preocupación constante que les impide disfrutar del día a día o sentirse en calma.
Mi forma de acompañar es calmada y respetuosa. Nunca te voy a pedir que hables de algo para lo que no estés preparado o preparada. Iremos al ritmo que necesites, explorando lo que quieras explorar y dejando para otro momento lo que todavía no toque.
Lo que sí puedo decirte es que hablar de lo que pesa, cuando se hace con cuidado y con alguien que presta atención plena, tiene un efecto liberador que no se consigue de otra forma. No es magia, es un proceso. Y cada conversación cuenta.