A veces la cabeza no para. Piensas, analizas, te preocupas, vuelves a pensar. Y mientras tanto, la energía se va gastando sin que hagas nada productivo con ella. Es agotador. Y encima, la gente de alrededor te dice que "no le des tantas vueltas", como si fuera así de fácil.
Soy María del Sagrado Corazón del Cielo León. Acompaño a personas que viven en esa montaña rusa de preocupación constante y ánimo bajo. Personas que están cansadas de sentirse cansadas, que llevan tiempo funcionando en automático y que saben que así no pueden seguir.
Mi forma de trabajar combina la escucha con la acción. No creo que hablar por hablar sea suficiente, pero tampoco creo en saltar directamente a las soluciones sin entender primero qué está pasando. Hay un equilibrio entre las dos cosas, y ese es el punto donde me gusta situarme.
Lo que busco es que salgas de cada sesión con algo: una idea nueva, una forma diferente de mirarte, una herramienta que puedas usar cuando la cabeza vuelva a acelerarse. Cambios pequeños que, sumados, acaban transformando cómo te sientes y cómo vives.