Vivimos rodeados de expectativas. Las de fuera y, sobre todo, las de dentro. A veces acabamos tan pendientes de cumplir con lo que se supone que deberíamos ser que perdemos completamente de vista lo que realmente queremos. Y cuando eso pasa, aparecen las dudas, la inseguridad y una preocupación constante que no se va ni durmiendo.
Soy María de la Candelaria Cárdenas. Trabajo con personas que están buscando una versión más auténtica de sí mismas, que quieren entender por qué se sienten inseguras, por qué les cuesta tanto valorarse, o por qué la preocupación se ha convertido en su compañera permanente.
Lo que me gusta de este trabajo es que cada persona es un universo. No hay dos conversaciones iguales, y eso es lo bonito. Pero si tuviera que resumir lo que más aparece en mis sesiones, sería esto:
Autoestima. Esa voz interior que te dice que no eres suficiente. Vamos a escucharla, entenderla y, poco a poco, quitarle poder.
Preocupación. Esa mente que no para, que siempre está anticipando lo peor. Exploraremos de dónde viene y qué puedes hacer para calmarla.
Identidad. Quién eres más allá de los roles que juegas. Qué quieres, qué valoras, hacia dónde te gustaría ir.
Mi forma de trabajar combina la exploración del pasado con una mirada muy concreta al presente. Me gusta que las sesiones tengan una mezcla de profundidad y practicidad: reflexionar está bien, pero también hay que hacer cosas diferentes fuera de las sesiones para que el cambio se note.
No tienes que tenerlo todo claro para empezar. De hecho, la mayoría de las personas que llegan aquí no lo tienen. Y está perfectamente bien así.