La familia puede ser un refugio, pero también puede ser el lugar donde más nos frustramos. Las diferencias de carácter, los roles que se repiten generación tras generación, las conversaciones que siempre acaban igual... Todo eso desgasta, y a veces parece que no hay forma de romper el patrón.
Me llamo Gemma Castillo y me dedico a trabajar con personas que quieren mejorar sus relaciones familiares y aprender a comunicarse de forma más efectiva. También acompaño a quienes sienten que se han ido aislando poco a poco y les cuesta conectar con los demás o consigo mismos.
Mi forma de trabajar se basa en lo concreto. De nada sirve hablar durante una hora si después todo sigue igual. Por eso en cada sesión buscamos cosas que puedas probar en tu vida real: una forma diferente de responder cuando la discusión se tensa, una manera de poner límites sin sentirte culpable, un cambio de perspectiva que te permita ver la situación familiar desde otro lado.
Algunos de los temas con los que puedo ayudarte:
Tensiones con padres, hermanos o hijos. Problemas de comunicación con la pareja. Sensación de soledad o desconexión. Dificultad para disfrutar de las cosas cotidianas. Necesidad de aprender a decir que no.
Creo que los cambios pequeños pero constantes son los que acaban transformando una relación. Y que casi cualquier dinámica familiar puede mejorar cuando al menos una persona decide hacer las cosas de otra manera.
Si sientes que las relaciones importantes de tu vida necesitan atención, me encantaría que hablásemos.